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11 de noviembre 2012 - 03:20
Tragos: ¡Sirveme de nuevo, Sam!
Disfrutar de un rico trago a la vuelta del trabajo, en especial luego de un viaje agotador y en épocas de mucho calor no es una escena imposible de llevar a cabo
No hace falta tener una barra ni ventanales enormes que den hacia una pileta de natación llena de bellas chicas retozando. Sólo se necesita seguir el paso a paso de las sencillas recetas de tragos “frozen” (granizados o helados) que nos propone el reconocido barman José Luis Jáuregui, uno de los mayores referentes en el rubro, todos muy fáciles de hacer, con ingredientes accesibles, económicos y muy refrescantes.


Un cóctel consiste en una preparación bebible que se obtiene tras combinar distintos alcoholes con otras bebidas no alcohólicas como frutas, crema, jugos, gaseosas, etc. El término proviene del inglés “cock’s tail” que significa “cola de gallo” y hace referencia a la costumbre de mezclar las bebidas con una pluma de gallo en la época de la colonización de los Estados Unidos.


Los elementos más utilizados para elaborar tragos son la famosa coctelera y la licuadora. La licuadora en coctelería se utiliza para los tragos “frozen” (de textura granizada por la cantidad de hielo que llevan) y para los tragos con frutas frescas, donde se busca mezclar bien los ingredientes hasta obtener una consistencia homogénea.


En cambio, los tragos batidos se realizan en cocteleras (un vaso de tres piezas que suele ser de metal) con el fin de mezclar sus ingredientes, que no suelen ser muy fluidos, como leche condensada, clara de huevo, licores, etc. Es el instrumento con el que suelen lucirse los bartenders con movimientos enérgicos, muchas veces acompañados de malabares, que tienen su funcionalidad, más allá de lo vistosos que puedan ser.


Bloody Mary, Caipirinha, Caipiroshka, Daiquiri, Dry Martini, Gin Tonic, Long Island Ice Tea, Manhattan, Mojito, Piña Colada, Pisco Sour, son sólo algunos de los tragos más famosos, consumidos no sólo en forma local sino en el mundo entero. El Daiquiri comparte fama con otro de los tragos más consumidos como es el Margarita, originario de México y que combina tequila, jugo de lima, triple-sec (Cointreau o Grand Marnier) y hielo. Ambos tragos son ideales para consumir en verano. Otro que les hace competencia es el mojito cubano, uno de los preferidos de la actualidad. Se elabora con ron, jugo de lima, azúcar y menta fresca. Dicen que el mejor mojito se prepara en La Bodeguita, en Medio de La Habana.


El Dry Martini, sin embargo, es considerado el “rey de los cócteles”, el más glamoroso y cool de todos. El elegido por la literatura (Ernest Hemingway, William Faulkner y Truman Capote eran adeptos al Martini) y por el cine (Humphrey Bogart saborea un Martini en Casablanca y James Bond lo pide “batido y sin revolver” en todas sus películas). Sus componentes principales son la ginebra inglesa y el vermut blanco seco francés. Se sirve con una aceituna y se decora con cáscara de limón.


Hoy en día, la vanguardia en la materia es la “mixología molecular”, que tiene su mayor expresión en Barcelona. Se trata de un enfoque científico de la coctelería que utiliza diferentes técnicas para desarmar un trago y cambiarle las texturas. Así se obtienen, por ejemplo, cócteles gelificados o bebidas carbonatadas.


Otra tendencia es utilizar muchas hierbas y especias en los tragos, como romero o jengibre, y frutas exóticas como mango, maracuyá y ananá, para transformar los tragos clásicos. Los frutos del bosque también se utilizan mucho en las barras de las ciudades más importantes del mundo. Lo bueno es que ahora también los podemos hacer en casa para compartir con amigos y disfrutar de un momento, quizás, inolvidable.