Desde el día del crimen, los familiares de Vivas y Alarcón se mantuvieron movilizados antes las amenazas para encubrir el crimen, ya que según denunciaron en varias oportunidades, intentaron "encubrir" el caso desde las fuerzas de seguridad, pero gracias a los constantes reclamos tuvieron que "soltarle la mano".
Querían perpetua
Previo a la sentencia, la querella había exigido la pena máxima, mientras que la Fiscalía solicitó 23 años de cárcel. Conocido el fallo, María Carmen Verdu, directora de CORREPI (Coordinación contra la Represión Policial) y abogada de las víctimas y familiares, expresó que la resolución de los magistrados del TOC N° "no cumplió sus expectativas", porque deseaban "una condena a perpetua".
"Una vez más los jueces no se atrevieron a la pena de condición perpetua, pero aun así le dieron 21 años a un alto jefe de la Policía Bonaerense por haber fusilado dos nenitos de la Villa Luján y herido a otro". "De todas formas -agregó Verdu- este el resultado de la lucha y la movilización de todas las organizaciones, la familia y todos sus amigos".