Desde la Federación Industrial Panaderil de la Provincia de Buenos Aires revelan que en algunas ciudades se cierran panaderías y se prefiere la elaboración en predios cerrados con pocos empleados.

El presidente de la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires, Emilio Majori, aseguró ayer que en algunas ciudades se cierran panaderías con atención al público a causa de las subas de costos e impuestos y se prefiere elaborarlo en predios cerrados con pocos empleados.

En la provincia de Buenos Aires se están perdiendo fuentes de trabajo y se están cerrando panaderías”, advirtió Majori.“Sólo en el partido de San Martín cerraron ocho panaderías que siguen haciendo pan de manera clandestina por no poder afrontar los impuestos”, agregó.

Presidentes y representantes de asociaciones de panaderos de todo el país se reunieron el lunes pasado en la ciudad santafesina de Rosario para analizar los pasos a seguir ante “el alarmante avance de la clandestinidad” en el sector.

Tuvimos una cumbre de panaderos y el drama es generalizado, hay provincias que están perdiendo más fuentes de trabajo”, explicó Majori.

“Tenemos que solucionar el problema de la clandestinidad para poder subsistir, por eso es que desde el sector estamos pidiendo enfáticamente al Gobierno que se sienten a tratar de resolver esto”, reclamó.

El aumento de precios en los insumos del pan, así como el incremento en las tarifas, son los principales motivos que fuerzan al sector a producir pan de manera clandestina, sostuvo.

Estamos pidiendo una mesa de diálogo compuesta por el gremio, empresarios y el Gobierno para tratar de buscar una solución para mantener los puestos trabajos formales, que lamentablemente van a empezar a perderse”, enfatizó.

Una encuesta de precios de la asociación Consumidores Libres al 31 de enero de este año en panaderías de los barrios porteños de La Boca, Caballito, Liniers y Nueva Pompeya, determinó que el precio del kilo de pan era de $ 29 en panaderías barriales y de $ 28,50 en supermercados.

Un segundo relevamiento al 15 de febrero determinaba que los precios se mantenían igual, y que en algunos comercios llegaban hasta $ 32 por kilo.

Puede ser que en algunos otros barrios de mayor poder adquisitivo el precio del pan tenga valores más altos”, advirtió el representante de la asociación de consumidores, Héctor Polino.

A su criterio, el tema de la clandestinidad en la elaboración del pan debería ser “denunciado para que se clausure” ese tipo de panaderías, y advirtió que en el territorio bonaerense es un “peligro” porque hay zonas donde el agua no es potable.