El actor asegura que a la sociedad les molesta aquellos que se sienten felices. Intenta que cada uno de sus actos se basen en el amor. Toma al dinero como una energía de cambio. La vida lo sigue cautivando y sorprendiendo. Vive en búsqueda permanente.

Es respetuoso de las opiniones ajenas y sostiene que es de los que toma sus propias decisiones. Mariano Torre -integrante del elenco de la comedia ‘Gente Feliz’ de José María Muscari que se exhibe en el Multiteatro Comafi- muestra una faceta de su ser poco conocida por el público.

¿Considera que forma parte del universo de la gente feliz?

-Sí, porque estoy donde quiero estar y hago lo que quiero hacer.

¿Hay que estar preparado para ser feliz?

-Pienso que sí. Somos nosotros los que estamos formateados en la escasez, en la queja y en la comodidad. Salir de esa zona da terror y, en ocasiones, no nos permitimos inconcientemente la posibilidad de ser felices. Por su parte, a la sociedad le conviene que estemos asustados y quejosos en lugar de explotar nuestro verdadero potencial que se activa cuando nos sentimos felices.

¿Qué atenta contra la felicidad?

-Creo que nuestro mayor enemigo somos nosotros y la forma en que está armada la sociedad, porque este sistema confabula para que los individuos no puedan explotar su felicidad.

ADEMÁS:

Llegó el trailer de la serie sobre el capitán Picard de Star Trek

Para ser feliz, ¿vale todo?

-No lo sé. En mi caso, lo que me da felicidad, lo que le da un propósito a mi vida y lo que me genera una energía sanamente contagiosa es hacer todo desde el amor. Cualquiera de mis actos que incomoden, molesten o perturben a un tercero no están hecho desde ese lugar.

¿Se puede ser feliz entre infelices?

-En el Universo todo tiende a equilibrarse pero, para mí, es muy difícil sostener un farito de luz en medio de tanta negrura porque, en algún momento, esa negrura termina socavando a ese farito de luz.

¿Cómo definiría su línea de conducta?

-Mi línea de conducta surge desde el amor, no hablo del amor de San Valentín, sino de esa gran palabra vinculada con las frecuencias de energía, con levantar el espíritu a los niveles más puros que podemos.

En algún tramo de su vida, ¿sintió que caminaba sobre una cuerda floja?

-Yo caminé varios años mirando esa cuerda desde abajo y saqué excelentes experiencias de esa situación, que capitalicé cuando se alinearon en un propósito. Ahí entendí para qué me había puesto en esa posición y caminé tan lejos de la cuerda floja.

¿Qué influencia tienen los demás sobre sus decisiones?

-Soy muy respetuoso de quienes se me acercan, porque creo que es por y para algo. Soy conciente de eso. No escucho al que me dice: ‘Yo en tu lugar, haría tal cosa’, porque es imposible que alguien se ponga en mi lugar, ya que cada decisión que tomo hoy está teñida de las miles de decisiones que vine tomando desde el momento que salí del vientre de mi mamá. Lo que trato de hacer todo el tiempo es escuchar a mi intuición.

¿Sobre qué cuestiones no puede permanecer neutral?

-Antes me costaba mantenerme neutral en la vida político-social, pero advertí que cuanto más hablo, más jetón soy. Con el tiempo, aprendí que no sabemos nada y que, a veces, queremos dar cátedra de algo o que exponemos con mucha vehemencia conceptos como si fuesen la única verdad y, en realidad, no tengo idea de nada.

¿Qué trascendencia le da al dinero?

-Para mí, es una energía de cambio. Intento ponerlo en ese sitio porque, para mí, ese es su lugar real. A mi, no me interesa amarrocar plata en una cuenta bancaria, lo que me interesa es crecer como persona y ser feliz.

Cuando la vida deja de sorprender, ¿se marchita su belleza?

-Si nos dejamos de sorprender es porque apagamos los sentidos y no podemos ver la belleza de la vida. Nadie tiene nada ganado y asegurado de antemano. Cada cosa que sucede en el día es un milagro y no está controlado por uno.

De su vida, ¿qué le parece increíble?

-Todo. Yo vine de Ushuaia sin un solo contacto, no conocía Buenos Aires, jamás había vivido en una gran ciudad. Llegué desde le culo del mundo, donde lo cotidiano era que te pase por al lado una tropilla de caballos salvajes mientras estabas comiendo calafates en miedo del monte. Partiendo de esa base, jamás podía llegar a imaginarme todo lo que me dio la vida y la profesión.

Por último, ¿qué debería contar el guión de una película sobre su vida?

-La historia de un chico que quiere volver a su casa.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados