Porque en ese acto se abren puertas espirituales de mundos paralelos habitados por demonios que están al acecho esperando la chance de provocar dolor”, explicó Acuña. “La mujer comprobó que algo andaba mal desde el preciso momento en que despertó de la regresión. Estaba como en estado fetal, no podía mover sus extremidades inferiores. No podía caminar. Se asustó muchísimo.
Sintió que había estado en un trance, en una experiencia para nada natural, que le había hecho daño. Sintió cambios inmediatos, físicos y espirituales. Se fue de ese lugar con mucho temor. Que estaban fundados, porque todo lo que padeció después fue muy fuerte”, señaló el religioso.
En rigor, la joven madre comenzó a tener pesadillas, para luego pasar a percibir presencias extrañas que la rodeaban. El punto culminante ocurrió en ocasión en que ella y su hija estaban en una playa. “Allí se manifestó la presencia de una forma terrible. Es que le apareció de la nada un equeño, de unos 8 años. Este niño le habla, le dice que la estaba buscando. Estaba vestido con ropa blanca. De pronto, el chiquito, o la imagen, se pone a recoger piedras. La mujer decide hablarle, y le pregunta por qué mejor no junta caracoles. El le contesta que le gusta la naturaleza muerta”, relató Acuña.
“Este episodio es, claramente, la contundencia del daño que le habían causado a la mujer, abriendo puertas peligrosas. Hablamos de demonios que se corporizan. El chiquito tenía ojos grandes, muy brillosos. Es lo que refiere la joven. En un momento, el chico le ofrece un collar. Ella se lo pone, pero apenas lo tiene en su cuello, comienza a ver todo negro, oscuro. Se lo retira asustada, y es su hijita quien se lo pone esta vez. Le sucede lo mismo y también lo rechaza. En ese instante, el nene comienza a tocarse, y aseguró que estaba vivo. Aquí vemos cómo los espíritus demoníacos logran corporizarse a través de sus víctimas, disfrutando de la experiencia. Es el objetivo que tienen, quitarle el cuerpo y el alma a esas personas”, explicó el cura.
Para el exorcista, “la regresión es una experiencia siempre peligrosa, que en manos de nexpertos se potencia, como vemos en este caso, con dos mujeres poseídas y en peligro”. En ese sentido, Acuña agregó que “no hay bondad en aquellos que lucran con estas prácticas, no existe la conciencia de ser brazos ejecutores de Dios al momento de curar, sanar o liberar, y estas ausencias son las buscadas por las entidades maléficas”.
“Fue muy difícil el exorcismo, se extendió por varias horas. Tuvimos que trabajar con el equipo en conjunto, primero con la madre, y luego con la pequeña, de manera más cuidadosa. Ambas estaban en peligro. Además, la mujer estuvo meses buscando ayuda. estuvo con curanderos y otros, que no pudieron solucionar su problema, dando mayor espacio a las entidades.
Afortunadamente, ambas víctimas están bien, recuperadas y, a partir de ahora, disfrutando de sus vidas a pleno”, cerró Acuña.
El fenómeno del objeto testigo
En el caso de la madre y su pequeña hija poseídas, se registró el fenómeno denominado “objeto testigo”. Ocurrió cuando la “imagen” le entregó a la mujer mayor un collar, que ella se colocó en el cuello.
“Previamente, el niño aparecido había intentado generar ese objeto testigo de otras maneras, sacando artefactos electrónicos, que llamen la atención de sus víctimas. El contacto lo termina logrando con el collar, que de algún modo termina de cerrar la posesión”, señaló el padre Manuel Acuña. Asimismo agregó que “los demonios apelan a cualquier figura para seducir, lograr quebrar a su víctima y terminar de poseerla”. Para el especialista, “los objetos testigos son muy utilizados en nuestro mundo también, en brujerías por ejemplo”.
"La regresión es más peligrosa que la Ouija”
“La regresión es una práctica tanto o más peligrosa que el juego de la copa. Pero eso no es todo, porque en la Ouija son varias las personas que se ponen de acuerdo para jugarla, y todos tienen la intención de abrir una puerta espiritual, aun reconociendo que los resultados pueden ser perjudiciales. En la regresión, en cambio, la persona está sola, y es engañada por embaucadores profesionales, que prometen soluciones a los problemas de manera inmediata. La población debe estar alerta ante propuestas que no tienen base en la fe, y que sólo apuntan al negocio”, dijo Manuel Acuña.