"Nuestro manager de aquel momento decía, después de nuestro segundo disco que había pegado mucho, 'Che, parece que no está funcionando, no suena el teléfono como antes, muchachos'. Y nosotros pensando '¿qué hacemos...?', con una preocupación de verdad por lo que decía un salame que no tenía idea de nada
. Ahí se nota que creíamos todo, aunque tampoco éramos nenes que decíamos 'ah, bueno, hagamos un disco'. Era 'andá a la concha de tu madre' pero quedarte pensando. Haber echado a ese manager, fue nuestra primera decisión de ser profesionales", contío
Vicentico hace unos años, según el sitio web especializado en Los Fabulosos Cadillacs
lfcrarezas.com.ar.