Considerado como un paseo similar al de Palermo y con un fácil acceso para los vecinos de la zona sur, el zoológico estaba ubicado dentro del Parque de los Patricios, (Avenida Caseros, Uspallata, Monteagudo y Avenida Almafuerte).
Al principio consistía en un edificio circular con unos pocos animales, un camello, un dromedario, cuatro cebúes, dos guanacos y dos avestruces. Todo el paseo decorado con estatuas y arboleda bellísima y un llamativo palomar romano. Reunía más de 30.000 personas por fin de semana, era un paseo esplendoroso para los habitantes de los barrios del Sur. En la zona de entrada se encontraba la fuente de agua desde donde salían todos los caminos internos. Más atrás, se encontraba La loba, amamantando a Rómulo y Remo, como el ícono fundante de la antigua Roma Imperial. A un costado, se alzaba el Templo de Júpiter, utilizado en este caso como un depósito de forraje para la alimentación de animales. Más atrás, el Erecteón, que albergaba gran cantidad de pájaros exóticos. Por Caseros estaba "El templo de Vesta" que encerraba aves de gran envergadura. Y al sur estaba "El templo de la fortuna viril de Roma", una gran confitería.