08 de junio 2012 - 19:56
Ella vendía panchos y también ofrecía otro tipo de "carne"
No hay nada que hacer: el ingenio es un hijo directo de los tiempos
difíciles. El ser humano, cuando se siente ahorcado por la falta de
dinero, pone más que nunca en marcha los mecanismos creativos. Y si no,
que lo diga una mujer estadounidense, que ofrecía “carne”: comestible, y
de la otra.
