Hace varios días que se está dando la pesca de surubíes grandes en esta zona y promete un mes de julio muy bueno para ir en busca de los trofeos del Alto Paraná. Disfrutamos dos jornadas completas y capturamos 5 surubíes de distintos portes, entre los 20 y 40 kilos más o menos. Una pesca espectacular que invita a todos los pescadores del país a vivir estas emociones. La yapa de esta nota llegó con un surubí atigrado record para nosotros, que rondaba los 25 kilos: no tenemos el peso exacto de ningún surubí, porque no los pesamos en pos de devolverlos lo más rápidamente a su medio. Pero cada uno se entregó luego de una pelea bárbara, nos regalaron hermosas fotos, lmaciones y recuerdos antes de volver al río a seguir con su ciclo vital. Llamamos a los pescadores a no matar estos grandes peces, verdadero reservorio genético de la especie. Son los abuelos del río, que tardaron años en llegar a esos tamaños. Y devolverlos nos permitirá seguir disfrutando no sólo de su pesca sino de la de su descendencia. Matar un surubí así es un verdadero crimen ecológico. Por desgracia, en la zona se ve mucha depredación y falta de conciencia sobre el cuidado del recurso, pero nosotros debemos hacer nuestra parte.