Y, finalmente, contó: "Tenía experiencia desde su infancia, pudo ser actriz desde los 14 años con el beneplácito de su familia. La dejaron ir a Europa, por eso tantas anécdotas. Tocaba el piano como nadie, nunca explotó eso. Cantaba muy bien, traducía y le hacía las letras a Susana. No paraba de tener planes, siempre con un gran carácter. Es verdad que tenía una corte de gente sin plata que la acompañó durante años. Creo que ha dilapidado todo lo que ganó. Estaba viviendo en una especie de paraíso, se estaba yendo de a poco con la cabeza".