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26 de febrero 2014 - 00:00
La cuñada de Fort acusó de robo a Rodrigo Díaz
Karina Antoñale, esposa de Eduardo -hermano de Ricardo Fort-, fue muy dura con la última pareja del empresario: “Esa relación no fue algo puro, de corazón. Yo creo que le robó”. Díaz se defendió: “Nunca la vi en casa de Ricardo”.

A tres meses de la muerte de Ricardo Fort, trascendió que con los resultados de la autopsia se habría descartado una presunta mala praxis médica. Ayer trascendieron los desesperantes mails que el chocolatero envió a su círculo íntimo y habló la cuñada del mediático, Karina Antoñale (esposa de Eduardo Fort, hermano de Ricardo): "Yo creo que Rodrigo Díaz (última pareja de Fort) le robó".

La panelista de Infama, Marina Calabró, afirmó que la muerte de Ricardo Fort se habría producido por una infección con pus en la zona lumbar y hongos en el corazón que derivó en una asepticemia generalizada. Todavía no se hizo oficial el informe de la autopsia, pero todo indicaría que la salud de Fort habría llegado bastante deteriorada por la infinidad de internaciones anteriores.

Ayer rompió el silencio la cuñada de Fort, Karina Antoñale, al afirmar que sus sobrinos, los hijos adoptivos de Fort "están felices con Gustavo Martínez. El es el tutor porque así lo dejó escrito Ricardo y nosotros acompañamos esa decisión". Pero cuando le nombraron a Rodrigo Díaz, se animó a decir lo que piensa abiertamente: "Esa persona no me gusta. Me enteré de varias cosas que me lastimaron mucho. Para mí esa relación no era algo puro, de corazón". Y remató. "Yo creo que le robó".

La última pareja de Fort, asombrada, pero sin perder la compostura, en Infama le contestó a la cuñada de su última pareja: "Primero no la conozco. En el tiempo que estuve jamás la vi pisar la casa de Fort", se defendió. Y agregó: "Después de la muerte yo fui a la casa de Fort porque el mismo Eduardo (hermano y esposo de Karina Antoñale) me llamó para que fuera a buscar mis cosas".

La cuñada de Fort contó que las vacaciones de verano la pasaron junto a los hijos de Fort y Gustavo Martínez: "La abuela, Martha Fort, es muy especial porque tiene muchos compromisos, pero se hizo tiempo para estar con los chicos".

En el ciclo Infama se dieron a conocer los últimos mails desesperantes de Fort: "Hay días que no puedo ser fuerte y no paro de llorar, no duermo y mi cabeza no para. Sólo cuando preparo un show o hago lo que me gusta hacer, que es televisión, me puedo olvidar de los dolores y de la angustia. Yo no tengo ninguna enfermedad terminal y debería sólo pensar positivamente". En todos los mails terminaba con la frase : "Necesito paz". En otro mail dramático escribió. "Mis sueños son pesadillas. No aguanto más".