¿Cómo fue el encuentro con De Niro?
-Busqué la coincidencia. Los dos quedamos a solas en el motorhome en un descanso de la filmación. Conversamos diez minutos. Cuando le dije que era argentino, él enseguida se acordó de Lito Cruz, Federico Luppi y Morenito (por Carlos Moreno). Los recordó con mucho cariño. De Niro se hizo buenos amigos cuando rodó en Argentina la película La Misión en 1990 e incluso fue a ver a Lito al debut de una obra y él mismo me dijo: “Eso fue hace 20 años”.
¿Cómo es trabajar en la Meca del cine?
-Para nada fácil y menos aún si no vivís allí. Uno tiene que tener algo de dinero para no trabajar porque allá te la podés pasar entre cuatro o cinco meses de audición en audición. En mi caso, yo contraté un representante y cada dos meses hago audiciones, pero a mi modo. Me grabo y lo mando y ellos evalúan.
Antes de arrancar con la ficción En Terapia se estrenó la película El Campo, en la que te pusiste en la piel de un personaje que se muda de la ciudad al campo para cambiar de vida en la pareja. Con Dolores Fonzi se complementaron muy bien, a tal punto que fue casualidad o no que los convocaran a los dos para hacer de pareja para la televisión...
-No te sabría decir. Lo cierto es que la ópera prima de Hernán Melón primero se presentó en los festivales internacionales de cine y en casi todos nos fue muy bien con la crítica. Como cualquier película argentina hecha a pulmón necesita ese recorrido para estrenarse luego en nuestro país. Dos meses atrás se logró esa fecha de debut. Y la verdad que no sé si nos llamaron porque nos vieron antes en El Campo porque no dan con las fechas. Pero todo puede ser.
Pero la verdad es una pareja con mucha química. Tanto en la película como en la serie en Canal 7 ambos tienen casi los mismos roles. Ella, una mujer callada pero que habla con una mirada imposible de esquivar y con una gestualidad que dice mucho más que las palabras. Y vos un hombre verborrágico, impaciente y casi sin matices.
-Creo que somos juntos una metáfora de lo que somos por separado. Es verdad que cada uno tiene su vida.
Dolores (en pareja con el actor mexicano Gael García Bernal) y dos hijos hermosos. Yo lo mismo, con mi esposa e hija. Nos toca hacer de pareja en una segunda experiencia y casi consecutiva para los dos.
En los dos casos contamos una metáfora del amor y la verdad que nos han unido dos propuestas (por El Campo y En Terapia) de gran nivel y cuyas críticas son más que satisfactorias.
Para ambos papeles, en el que interpretamos a un matrimonio con un hijo, si nunca te enamoraste o tuviste una relación o no fuiste padre, es difícil que puedas representar un personaje. Quieras o no, uno cuando actúa construye una metáfora de sí mismo.