De hecho, la mujer que supo desparramar sus lágrimas y su angustia en los programas de la tarde y junto a Susana Giménez, lleva más de diez días sin manifestarse desde su cuenta de Twitter, acaso considerando el acuerdo con Diego y, por qué no, algunas recomendaciones de sus abogados. Aun cuando el viaje revelado por la ex del Ogro Fabbiani hizo mucho ruido (especialmente luego de conocerse los gastos habituales de Ojeda y el mantenimiento de sus cinco automóviles), desde ambas partes se espera una tregua legal que alcance el tema de la cuota alimentaria mensual para el pequeño y la medida cautelar respecto de su exposición mediática.
Diario Popular confirmó con los representantes legales del ex jugador, la presencia de éste en algunas horas en el Tribunal Nº 3 de Familia en Lomas de Zamora para renovar la medida cautelar. Medida que pone un límite a la madre, pero también a los medios y que deja una incógnita a propósito del juez y su accionar con Susana Giménez.
Lo cierto es que las señales de paz de Maradona parecen remitirse sólo a los suyos, ya que volvió a tener otro duro cruce con fotógrafos y todavía mantiene su actitud irascible frente a periodistas y medios.
Según expresó Marina Calabró en Infama, un encuentro de último momento entre Diego, sus hijas y Claudia Villafañe, alertaría los próximos movimientos del actual embajador deportivo de Dubai, antes de su retorno. Habrá que ver si el clan o entorno Maradona intentará cerrar el caso en buenos términos o si dicha reunión no es más que una nueva estrategia ante la Justicia.