Silvia Tróccoli, la mujer del gobernador Bonfatti, confirmó el incidente con Diego, que incluyó violencia, insultos y malos tratos de Maradona para con su pareja, Rocío Oliva, y con parte de la tripulación del vuelo.
Al escandaloso viaje de Diego Maradona le faltaba un último capítulo, una última palabra. La versión de Silvia Tróccoli, la mujer del gobernador de Santa Fe Antonio Bonfatti, era la última pieza que le faltaba a este rompecabezas que incluyó violencia, insultos y malos tratos de Maradona para con su pareja, Rocío Oliva, y con parte de la tripulación del vuelo.
La subsecretaria de Inclusión de Personas con Discapacidad habló en Radio 2 y contó de qué manera intentó tranquilizar al astro: "Cuando alguien está en situación de crisis en general uno trata de que el otro hable. Con la palabra justa, la distancia correcta". La funcionaria trató de no dar demasiados detalles de lo ocurrido aunque por sus dichos quedó claro que el clima que se vivió en el avión no fue el mejor y mucho menos después del incidente. "No fue una situación agradable, porque había mucha impotencia. No me quedé tranquila para nada, la vuelta fue seguir soportando y llegábamos", dijo. El momento al que se refiere Tróccoli es cuando el avión que los trasladaba a Buenos Aires hizo una escala en Río de Janeiro.
Ese fue el principio del escándalo, a Diego no le gustó tener que bajar del avión y eso aumentó su enojo. En ese momento compartían el viaje junto a Maradona, varios funcionarios del gobierno santafesino, entre las que se encontraba la mujer del gobernador. "El ha sido un ídolo para todos los argentinos, un orgullo, admirado por todo el mundo. Lo que fue dicho, ya fue dicho".
El vuelo que unió Dubai y Buenos Aires, un Boeing 777 de Fly Emirates, fue el testigo del incidente y la figura de Maradona fue la que disparó todo el lío mediático. "Diego es un ídolo y meterme en la vida privada de él no tiene sentido", comentó. A la hora de hablar sobre su intervención, la doctora Tróccoli intentó no colgarse laureles, no porque su intervención no haya sido tal, sino porque según sus dichos no fue del todo exitosa. "No fue una intervención, fue un intento de que las cosas estén mejor, pero no hice nada, tampoco fui muy exitosa, porque después se terminó armando un lío bárbaro", comentó y agregó: "Intenté calmarlo como lo hubiera hecho con cualquier persona". Según la funcionaria, Diego no estaba de la mejor forma, tanto que ni se le ocurrió preguntarle si recordaba un encuentro anterior que el Diez había tenido con ella y el gobernador.
"No estaba en condiciones de acordarse de que en algún momento lo fuimos a visitar con mi marido, estaba muy nervioso". Tróccoli es doctora y especialista en este tipo de casos, por eso dio detalles de lo que se puede hacer en momentos como los que le tocó vivir, aunque también la ciencia puede fallar. "En momentos como estos cuando uno está en situaciones de crisis, son buenas todas las acciones para tratar de calmar a la persona. Pero igualmente a veces eso no alcanza, nada te garantiza el éxito en este tipo de situaciones", aclaró.
Si bien intentó no ahondar en detalles, quedó más que claro que de no haber sido por su intervención, Rocío la hubiese pasado mucho peor. Maradona se descargó con su novia primero y después según el relato de los periodistas que estaban en el vuelo, se descargó con las azafatas. Algunas de ellas intentaron tomarse una foto con el Diez, pero no tuvieron éxito y sí tuvieron que aguantarse que Maradona gritase por sentirse invadido en su privacidad y por la mala atención del servicio. La esposa de Bonfatti evitó algún momento más complicado del que ocurrió, pero lo que no logró, es tranquilizar del todo a Diego. Su salida de Ezeiza y el camino a la casa de Verónica Ojeda fueron una muestra de eso...i
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