“Que no se llenen de guita a costa de mi nombre. ¿Quieren que el gordo gil vaya a la fábrica? Entonces que los hijos de (Palito) Ortega, y (Claudio Paul) Caniggia vayan también. Me discriminan porque soy pobre, porque soy obeso, porque tuve una vida difícil. En los ‘70 hubiera tenido laburo, porque antes se valoraba el arte y el carisma. Ahora se valora que el tipo sea fachero, hay criterios mercantilistas y encima se toman la atribución de gastarte. Eso es también un crimen de lesa humanidad, la discriminación”, precisó. Poco antes de la entrevista, el mediático hombre escribió en su Facebook sus “15 verdades”, entre las que incluyó: “Tengo derecho irrenunciable y absoluto a mis derechos como heredero en las sucesiones de Jorge Raúl Porcel de Peralta, mi padre, en la República Argentina, Latinoamérica y los Estados Unidos de América”.