"Mi papá al principio tenía problemas de violencia de género con mi mamá, cuando yo era chiquita. Conmigo también. Por ahí me acuerdo cosas de cuando era chiquita... Mi papá después lo pudo revertir", indicó Luna y agregó que "yo viví hasta los 17 con él, vivíamos todos juntos y ya no golpeaba a mi mamá pero no había conexión con él. En mi casa siempre había mucho griterío, había navidades que nos íbamos a dormir antes de las doce porque ellos se habían peleado. Fue muy duro para mí y también para mi hermano, que es 5 años menor".
"Crecí sintiéndome muy insegura, pero lo perdoné y lo amo. No voy a justificar la violencia, los perdoné, pero yo no crecí en un seno de amor. Desde chica a mí me gustaba el teatro, iba a talleres y mi mamá me llevaba a castings porque era la linda de la familia. Pero era un plomo, no sé hasta qué punto me gustaba. Aparte en el colegio me odiaban, me querían cagar a trompadas, me querían tirar ácido en la cara, no sabés las minas que había ahí. Mi colegio era muy picante, era un colegio de la villa", sentenció.