En cuanto a la causa, Morla ayer le pidió al juez que entiende en la causa que llame a declarar a cinco testigos claves de estas acusaciones y lo más importante es el secuestro de las cámaras de seguridad. "Ellos entraron a Ink de manera ilegal", dijo Morla refiriéndose a los hombres de seguridad quienes no tenían permiso para volver al boliche y sin embargo lo hicieron. En ese atropello intentaron romper las cámaras de seguridad del boliche, sin embargo no lograron el cometido y en esa cinta se encuentra el tesoro más preciado para los dueños de Ink y donde se va a basar la defensa de Morla y el intento de traer a Justin otra vez a la Argentina, aunque esta vez no para dar un show.
La movida no será sencilla más cuando detrás del ídolo pop se mueve una decena de personas y abogados. Lo cierto es que alguien deberá comparecer por todos los daños provocados en un fin de semana de furia. "Para que se den cuenta de las dimensiones de lo que pasó y lo que nosotros tenemos registrado, todo lo que hicieron lo llevaron a cabo delante de la policía, por lo que tenemos testigos uniformados. Las imágenes muestran a las claras los abusos, entre ellos palparon de armas a la gente, un disparate que no vamos a permitir que pase sin consecuencias", dijo Morla.
El abogado dice que todo ocurrió con la "participación" del propio Justin, ya que según pudieron corroborar algunos testigos y que Morla confirmó: "El dio la orden de que golpeen al fotógrafo por haberle tomado una foto comprometedora. Considero que tuvo una participación criminal del robo, agresión y violación de domicilio porque él no hizo nada, se quedó parado, observó y alentó".
Esta semana será importante porque el letrado quiere apurar los trámites antes de que el canadiense regrese a su país, luego de los conciertos de Chile (anoche) y de México.