¿Cómo? Sí, así es, fue y será Diego Armando Maradona. Un extraterrestre a la hora de jugar al fútbol, pero un ser humano terrenal cuando se trata de las pasiones y las relaciones humanas. El viaje de Verónica Ojeda a Dubai parece haber dado sus frutos en todos los sentidos. A ella le sirvió no sólo para hacer enojar y mucho a Claudia Villafañe, sino para lograr un nuevo acercamiento con Diego. Cuentan desde su entorno que la misma pasión con la que se habían tratado en la última visita de Diego a su casa de Ezeiza, revivió allá lejos en los Emiratos. Hubo amor y hasta se animan a decir que sexo muy fogoso, a lo que Diego no se habría podido resistir. Verónica lo conoce como pocos y sabe qué le gusta a Diego y parece haber puesto todas las armas a su disposición para intentar reconquistarlo. Para la mayoría puede parecer una locura y tal vez lo sea, pero hay fuertes indicios que avalarían esta teoría y que llegarían para darle una nueva oportunidad al amor.
Diego llegaba al país con la urgencia de ordenar sus problemas legales con Ojeda. Había instruido a sus abogados para que apuren la causa judicial y que cierren cuanto antes la cuota alimentaria. Pero de repente todo cambió. Maradona habló el martes y dirigió su bronca exclusivamente hacia Susana Giménez y lo único que dijo de Ojeda es que "quiero dejarla bien parada". Ahora los abogados de Diego están cambiando la estrategia por expreso pedido del astro. Mañana habrá una reunión clave entre los abogados de ambas partes. Según le confiaron a Diario Popular fuentes muy cercanas a Diego, la idea de esta reunión es "conciliar, comenzar a escribir una nueva historia".