Así las cosas, son varios los protagonistas que quedarán conformes con la operación. Por un lado aparece Spinosa, quien se saca de encima el contrato más alto del plantel profesional. Por el otro el futbolista, que cumple con su postura de ser dirigido por Holan y de volver a ponerse la camiseta de un club grande tras haber pasado por San Lorenzo y el Xeneize. Y por último, el DT del Rojo, que tras trastabillar en el clásico estival ante Racing, quedó en el ojo de la tormenta junto a sus futbolistas.
Eso si, los únicos que cierran la novela con un mal sabor son los hinchas del Taladro, que no ocultaron su bronca, desazón y tristeza en las redes sociales, ante la salida de un futbolista de reconocidas condiciones y que en el último tiempo se había erigido como un jugador franquicia muy querido y el capitán de la institución.