Messi ya renovó siete veces su vínculo contractual con el Barcelona. La primera fue en 2005, cuando tenía apenas 18 años. Pero, poco después, la rompió en el Mundial juvenil de Holanda y con el riesgo latente de que un gigante quisiera tentarlo con una oferta millonaria, el presidente Joan Laporta subió la apuesta y le aseguró estadía hasta 2010, con un sueldo de un jugador consolidado de Primera.
La tercera fue en enero de 2007 (y hasta 2014): su cláusula de rescisión subió a 150 millones de euros. Con la llegada de Guardiola en 2008 y la explosión definitiva de La Pulga, el club le aseguró un salario de 8,5 millones de euros por temporada. La quinta, en 2009, estiró el compromiso hasta 2016, con una cláusula de salida por €250M, y €10,5M limpios para él por año.
A fines de 2012, otro mimo: 12 millones por año para él. La última, la séptima, fue antes del Mundial 2014. La cláusula quedó congelada en 250 millones, pero su sueldo se disparó a 20 palos.