De este modo, el grondonismo está tan fuerte como lo estuvo su mentor en 35 años.
Los 50 votos que confirmaron a Segura no se agotan allí:
le sacaron las manos del plato a Marcelo Tinelli y le recordaron a los clubes grandes que el poder no lleva sus camisetas, sino que está en las penosas (o no) canchas del ascenso y el interior. La mitad más uno de los votos que deciden cualquier cuestión extraordinaria en AFA está en sus manos. Boca, River, Independiente, Racing y San
Lorenzo son menos que el poder del ascenso. Es más, en conjunto, son más poderosos que los 20 de Primera y si no hay unidad, ellos votarán al candidato que garantice el status quo grondonista.
Acaso por eso Tinelli no estuvo ayer. Es cierto que una sola vez asistió en calidad de dirigente de San Lorenzo a una reunión en Viamonte, pero en la propia revista institucional que AFA le dedicó la última portada confesó que Don Julio fue una persona "muy querida" por él y por eso algunos lo esperaban.
Quien sí estuvo, no en el homenaje, sino en la reunión de comité ejecutivo fue Juan Sebastián Verón, flamante presidente de Estudiantes y también promocionado por distintos sectores como presidenciable en octubre. Pero La Brujita, Tinelli
o quien quiera entrar por la ventana, tendrá que ponerse en la fila y empezar de cero:
el legado de Don Julio tiene más caballeros templarios que el Santo Grial.