Los antecedentes son contundentes: desde el Clausura 2005, con Guillermo Rivarola en el banco de suplentes, más Diego Simeone o Lisandro López como referentes en el terreno de juego, que Racing no llega a las últimas tres fechas del campeonato con posibilidades de quedarse con la corona. Es que pasaron 16 torneos y la Academia siempre miró las definiciones por la ventana, sin involucrarse en la conversación, porque pasaron técnicos "de peso", jugadores de contratos cotizados (ni con Teo y Gio pudo romper el molde) y los anhelos de la gente nunca se dieron la mano con la realidad, por lo que sus autoridades tendrán que tener el ojo clínico, en el próximo receso, si es que desean ver al equipo en los primeros planos.
El punto de partido, en este descanso de invierno, debe pasar por el examen de lo sucedido en los últimos doce meses. Porque de "las grandes contrataciones" que se hicieron el año pasado, hay jugadores que no estuvieron a la altura de las necesidades del equipo ni de sus millonarios ingresos. Por eso, el paso inicial tendrá que ver con la escoba: De Olivera, Lluy, Aued, Sand, Bolatti, entre otros, ya están armando las valijas para buscar su destino con otros colores, mientras que el equipo se debe estructurar a partir de la madurez que aportan Saja, Ortiz, Pelletieri, más el aporte y la frescura de los juveniles.
Es que el gran acierto de esta temporada, para Zubeldía, tuvo que ver con la promoción de valores de la cantera. Así, se ganaron su lugar en la primera de Racing Luciano Vietto, Ricardo Centurión, Luis Fariña, Rodrigo De Paul y Bruno Zuculini, quienes igual necesitan un golpe de horno, o la compañía adecuada, para alimentar el sueño de llevar a la Academia a la pelea por el próximo campeonato
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