Fuentes de la investigación afirmaron a la prensa de
Estados Unidos que el
FBI investiga las designaciones de los próximos mundiales de fútbol a
Rusia (2018) y Qatar (2022). Las revelaciones surgen el día posterior a la
renuncia de Joseph Blatter como presidente de la
Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA), causada por el
escándalo internacional que envuelve a la entidad madre del deporte.
Las votaciones de las sedes sucedieron en el Congreso de la FIFA de 2010 y estuvieron envueltas en un manto de dudas, sobre todo la asignación del país asiático. Las suspicacias tomaron forma después de las denuncias de soborno por parte de los países que compitieron en aquellas elecciones: EEUU e Inglaterra.