Lo cierto que muchos piensan que Román se pudo enojar por cómo trataron el tema de Facundo Roncaglia, quien fue el lateral derecho titular durante la era Julio Falcioni y que ayer tuvo que ver el encuentro desde afuera.
Otra versión indica, que a ese enojo, se sumaría el poco interés de Daniel Angelici de mantener en el plantel tanto a Lucas Viatri y a Clemente Rodríguez, amigos íntimos del enlace. Hasta se dijo que Riquelme y Clemente podrían irse a jugar a Qatar, donde tienen ofertas, pero lo que hay que decir por el momento es que todos son rumores y que éstos no se disiparán hasta que el enganche salga a hablar con la prensa.
En su carrera con Falcioni, Román tuvo algunos cortocircuitos, como por ejemplo cuando no jugó ante All Boys en La Bombonera, el año pasado. Sin embargo, la relación mejoró con el tiempo y el equipo peleó todo lo que jugó Otro problema fue en Venezuela, en el primer choque de la Copa Libertadores, pero en esa ocasión, fue un inconveniente entre parte del plantel y el técnico, del cual Riquelme no participó.
La alarma está encendida y el pueblo boquense espera que su capitán salga a desmentir estas cuestiones, para que de esta manera, se pueda cumplir el sueño de que se retire con la camiseta boquense.
Su partido
Dejando de lado estas versiones, hay que hablar de lo que hizo en la cancha. En el primer tiempo la pelota pasó bastante poco por sus pies. El partido en sí fue impreciso y no pudo conectarse nunca con los delanteros. La pelota no rodaba mucho por abajo y ese tipo de juego claramente no lo favorece, más allá de que siempre deja algún movimiento interesante. Sin embargo, en la etapa inicial, no gravitó.
En el complemento comenzó mal y realizó una falta infantil que terminó en el primer gol corinthiano. La última nal que había jugado había sido ante el Gremio en 2007 y del 5 a 0 global, había marcado tres de esos tantos. Pero ayer la vida no le volvió a sonreír y estuvo apagado. Boca sintió mucho su ausencia y terminó perdiendo lo que podía haber sido su séptima Copa Libertadores. El Xeneize se vino con las manos vacías de San Pablo y Riquelme no pudo volver
a ser el héroe de otra nal. De hecho, es la primera que pierde en su carrera, tras ganarla en 2000, 2001 y 2003.