El partido se le abrió de entrada a San Lorenzo, porque en su primera aproximación a los dominios del arquero de Gremio, Marcelo Oliveira actuó con una torpeza imperdonable y se llevó por delante a Belluschi, quien se filtró en el área para buscar un pase de Cerutti, y terminó en el piso. Allí, el uruguayo Andrés Cunha, no dudó y señaló el penal, que Néstor Ortigoza, fiel a sus antecedentes, transformó en el primer gol del partido con un tiro alto, lejos de la estirada de Marcelo Grohe.
El tanto, no afectó anímicamente a la visita, que inesperada tomó el control de la pelota y del juego, poniendo en más de un aprieto a Sebastián Torrico. Primero, hubo un desborde de Ramiro por la derecha, que entre Giuliano y Luan no pudieron empujar al gol; más tarde, llegó un tiro de esquina de la izquierda, Everton la peinó en el primer palo, y Marcelo Oliveira se lo perdió entrando solito por atrás, cuando Torrico y toda la defensa del Ciclón, estaban desacomodados. Y después, Luan metió un paso profundo para Everton, pero su remate, desde muy buena posición se fue por arriba del travesaño.