Todos recordarán que a sólo 15 segundos de iniciado el partido Germán Delfino cobró un penal clave para Boca. Todo un país se paraliza: sesenta mil en el monumental, millones a través de los televisores y las radios, miles más en el mundo a través de Internet. Los habitantes del clásico mayor del fútbol mundial esperan el prematuro desenlace.
Gigliotti se prepara. ¿Qué pensará un goleador en esa única instancia en que el gol puede ser pensado? Barovero espera; el arquero tiene que hacer eso. Y en ese momento, entre millones de espectadores de ese duelo entre un goleador y un arquero, un hincha de River hace una jugada secreta: tuitea.
"Soy de River y cada vez que va perdiendo me meto al Twitter, pongo algo y ganamos, así que soy cábala. Mucha gente por Twitter dice que soy cábala", dice Sergio Company, nuestro Fútbol Fan de la semana. Y luego agrega: "River es el club de mis amores y no simpatizo con ningún otro. No me importa nada, soy de River".