Los tres médicos fueron citados para la semana que pasada, pero el abogado Vadim Mischanchuk, defensor de Sussano y Domínguez, pidió la postergación de las audiencias. En el expediente en manos del juez Juan Pablo Salas, la familia
Videla está como querellante, y al menos dos médicas, Adriana Pietrantonio y Cinthya Urroz, testificaron que las fracturas pudieron no haber sido advertidas por los profesionales. Esa es la hipótesis que aducirá el abogado Mischanchuk, quien si bien al ser consultado por Noticias Argentinas se negó a dar detalles de la causa, sí dijo que los médicos pudieron no haber advertido las fracturas por la mala calidad de las placas sacadas a Videla.
Además, el abogado dejará entrever que Videla pudo haber tenido otra caída más allá de la ocurrida ese 12 de mayo, que provocaron las fracturas, o bien que hasta pudo haber sido golpeado.
El abogado defensor aseguró que Videla fue revisado como método de rutina por dos médicos cuando concurrió a una audiencia en Comodoro Py, y que ninguno de ellos advirtió las fracturas, ni tampoco pareció tener alguna molestia el dictador cuando estuvo frente a tres jueces en Tribunales.
Los médicos están imputados por homicidio culposo y ahora serán nuevamente citados por el juez Salas.