A partir de 2015, jubilados y pensionados deberán registrar sus huellas digitales para percibir sus haberes, según estableció la ANSeS.
A través de una resolución, el organismo dispuso que los bancos serán los encargados de tomar los datos biométricos de los beneficiarios y -de corresponder- sus apoderados.
Con este fin, a partir de junio del año que viene todos los cajeros automáticos del país tendrán que contar con un lector de huellas digitales, de acuerdo con lo establecido por la ANSeS.
El organismo justificó esta decisión al señalar que los datos biométricos apuntan a "optimizar los procesos relativos al pago y fe de vida de los titulares de jubilaciones y pensiones y de pensiones no contributivas y/o sus apoderados".
Esto se hará "mediante un sistema tecnológico ágil, seguro, efectivo, confiable y sencillo, que utiliza herramientas biométricas que permiten la captura de la huella dactilar en forma digital", destacó el texto oficial.
Y añadió que las entidades pagadoras (bancos) "deberán incorporar herramientas biométricas de identificación, en cada una de sus sucursales, Centros de Pago y Mini Centros de Pago, en las que se efectúe el pago de prestaciones correspondientes a jubilaciones y pensiones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y pensiones no contributivas".