Y lamentó: "Trabajamos todos los días en esto, ponemos nuestra vida a esto, lo único que pedimos es que recen por nuestros compañeros que ya no están. Es una tristeza enorme porque laburamos y ponemos el pecho todos los días por dos mangos".
Un compañero suyo, quien se presentó como delegado de Defensa Civil, reclamó "cambiar el protocolo de cómo se actúa", aunque luego reconoció: "No sé qué falló, no se puede seguir trabajando así".
"¿Cómo se sigue?", se preguntó. "Llorando a los dos compañeros, mejorando las cosas que hay que mejorar, que son un montón de cosas... Nosotros venimos y tenemos mucha buena voluntad, pero no sé si tenemos que ser los primeros. Eso lo tendría que disponer las autoridades del gobierno de la Ciudad. Hay que definir bien que tarea tiene que hacer cada repartición", cuestionó.