El juez Luis Federico Arias y el defensor del fuero juvenil Julián Axat son quienes llevaban el análisis de los registros de defunción del Hospital Español.
Durante el fin de semana, las autoridades de este nosocomio, que sufrió gravemente las consecuencias del temporal porque el subsuelo de su edificio se vio completamente colapsado por el agua, habían negado que allí se hubiesen producido decesos durante el temporal.
Sólo habían confirmaron el ingreso de un muerto electrocutado, que figura en los listados oficiales. Pero horas más tarde, el director del sanatorio, Pedro Belloni, confirmó al diario La Nación el fallecimiento de los tres pacientes, pero aclaró que "no murieron como consecuencia de la tormenta".
No obstante, los funcionarios judiciales insistieron en analizar las actas de defunción y a partir de esta semana comenzarán a entrecruzar datos para saber si esos pacientes murieron por alguna causa derivada de las inundaciones, como cortes de luz y falta de gas.
Según fuentes judiciales, la investigación que impulsa la Justicia surgió a partir de las declaraciones del ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, que la semana pasada aseguró que no había más muertos y que sólo quedaba un desaparecido en toda la ciudad.
Fue entonces cuando el juez Arias se comunicó con la policía bonaerense y le solicitó la nómina de denuncias al 911 (fueron 135, de las cuales la policía dice que restan cotejar cinco). Al cotejar esa lista con los datos oficiales que difundió la administración bonaerense, el juez pudo constatar que aún figuraban veinte desaparecidos y no uno, como sostenía Casal.