18 de octubre 2014 - 00:00
Luciano Arruga: de aquella pregunta a esta realidad difícil de creer
El tiempo fue pasando sin demasiadas respuestas, frente a la indiferencia y la desidia de quienes debían investigar lo ocurrido.
Se da una explicación que puede resultar lógica, pero que no se comprende tan abarcativa que pueda encerrar un compendio de irregularidades y complicidades de ese entramado policial y judicial, tan cuestionado en el ámbito bonaerense. El sentido común indica que ante la denuncia por "averiguación de paradero" de un chico, la primera reacción es recorrer el lúgubre espinel de hospitales y morgues, si se quiere y hay voluntad. ¿Se hizo en este caso? Evidentemente, no, con el agravante de la cercanía geográfica del domicilio de los Arruga en Lomas del Mirador con el supuesto lugar del accidente y del Santojanni, en el barrio de Mataderos, de uno y otro lado de la General Paz.