"Esta realidad, que se verifica en todo el territorio nacional, se agrava en las provincias norteñas (especialmente en el Chaco), donde los saqueos continúan (aunque en menor medida) y siguen siendo una actividad muy tentadora para una parte de la sociedad, que los ven como una posibilidad cierta de apoderarse de bienes que no le pertenecen", advirtieron las entidades.
En un comunicado, los supermercadistas consideraron que la "irreparable consecuencia de esta situación es la pérdida de vidas, daños físicos, materiales y morales que llevará mucho tiempo superar".
"En lo que hace a las consecuencias económicas, la pérdida de inversiones se convierte inmediatamente en la destrucción de valiosos puestos de trabajo y en el desaliento a quienes apuestan a crear empresas arriesgando su capital -en situaciones normales y su seguridad personal, en las actuales circunstancias", añadieron.
Por ese motivo, hicieron un "enérgico llamado a las autoridades para que sigan teniendo esta cuestión como prioridad uno".
"Considerar que la crisis está resuelta puede llevar a un peligroso relajamiento, especialmente cuando el tema deje de ser el foco de atención de los medios de comunicación. Los comerciantes de todo el país, y en particular los supermercadistas saben que la amenaza sigue latente", alertaron.
En ese sentido, los empresarios subrayaron: "la decisión de saquear y destruir está presente, sólo una firme decisión de las fuerzas de seguridad, que disuada a los delincuentes llevará tranquilidad a miles de comerciantes en todo el país, en lo inmediato".