Aunque reconoce que el de panadero es un trabajo esclavo, González asegura que "todo tiene su secreto y una vez que se está adentro la actividad te atrapa". Claro, el concepto tiene que ver con que otra de sus pasiones son los fierros, razón por la cual sus estudios lo llevaron a convertirse en técnico en motores y a ser, aun en la actualidad, un entusiasta competidor amateur de competencias en cuatriciclos.
"Obviamente - precisó- mis dos pasiones no son compatibles".
Pero la que lo lleva a liderar el seleccionado de panaderos, es la que prevalece. "Más de la mitad de mi vida la dediqué a ser panadero", destacó.
Francia, decime qué se sienteLa especialidad de Sergio con la que sacó chapa en mundiales anteriores es la de baguette tradicional y panes del mundo, lo que lo obliga saber hacer distinto tipos de productos panaderiles como, por ejemplo, el pan de muertos, que se consume en México el Día de Difuntos, o el kartofervrot, el pan de papa alemán,
Con vistas a la competencia que comenzará el próximo viernes, el técnico del seleccionado de panaderos argentino está atento a los entrenamientos de sus dirigidos, que por estos días se extiende de 8 a 22 en la misma sede donde tendrá lugar la competencia, en Banking Center, en Palermo.
"Hay que estar atento a los tiempos de realización, la forma que se le da al producto, la medida exacta sin que sobre masa y por su puesto la calidad y el sabor de las baguettes, brioches o donuts", explicó.
Confiado en las posibilidades del equipo nacional, Sergio arma la estrategia que le permita llegar al torneo ecuménico de panaderos en Francia del año próximo. Lo suyo no es pensar si conviene jugar con tres en el fondo o intentar con el 4-4-2, porque sabe que sus jugadas preparadas son los panes de yerba mate, Malbec y chocolate, dulce de leche y el de morrón con panceta, novedosos productos argentos que le permiten amasar el sueño de campeón mundial