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30 de junio 2013 - 00:01
En el Luna, la radio o el taxi, Mingo nunca baja la guardia
El boxeo es su pasión al punto que se formó como técnico, jurado y árbitro, en una actividad que combina con la de conductor de un programa de la especialidad que lleva doce años en el aire, y, además, con la de taxista.

Las primeras palabras de Mingo Rafaeli golpean sobre el plexo metálico del micrófono de la radio con el clásico "ciudadanos del mundo boxístico", el saludo que todos los miércoles a las 21 reciben los oyentes de su programa "Campeones en el ring" toda vez que la luz roja del estudio le indica que está en el aire.

Domingo Lucio Rafaeli tiene 70 años, 60 de los cuales dedicó al deporte de los puños como cultor, periodista, árbitro, jurado y técnico, tareas compartidas con su cotidiana actividad de taxista y a otra que dejó atrás hace bastante tiempo y que le reparó satisfacciones pero también, es cierto, alguna que otra experiencia traumática: referí de fútbol en partidos de ligas amateur.

Pero Mingo, como se ha inmortalizado, terminó poniendo sus fichas en el boxeo al punto que considera al Luna Park como una catedral donde impera la magia que le dejó, por ejemplo, la última pelea entre Prada y el 'Mono'Gatica de la que fue, siendo muy joven, uno de sus espectadores.

Pero tiene remembranzas de aquellas épocas."Ahora todo es muy distinto. Vos para ver una pelea de fondo tenés que esperar hasta la una de la madrugada cuando antes a las once y media de la noche salías del Luna y si habías dejado a tu mujer en el cine, pasabas a buscarla para ir a cenar", señaló Rafaeli a HISTORIAS DE VIDA.

Como le habrá gustado ese deporte que se empeñó en ser periodista y para eso estudió de Deportea donde se recibió ya de grande, después de haber tomado primero la decisión de terminar el secundario a los 51 años, 38 después de haber pisado por última vez un colegio expulsado por fallo unánime.

En su vuelta a las aulas no desentonó. Fue elegido mejor compañero y en Deportea, por ejemplo, no faltó nunca. Con su ciclo radiofónico en marcha, dio oportunidades "a muchos jóvenes que querían empezar en el medio y que allí -afirmó- encontraron su camino".

Guantes al volante

Si a Mingo le faltaba un rasgo de la esencia porteña que expresa, el hecho de ser taxista desde hace 43 años le permite alcanzar esa condición. "Empecé manejando un Bergantín y ahora tengo un Corsa que aporta para ganarme la vida", precisó.

Con el taxi, Rafaeli se las ingenió para combinar ese trabajo y su pasión, el boxeo. "Trabajo con el promotor Osvaldo Rivero y desde hace 16 años -contó- me encargo del transporte de los boxeadores de las peleas que organiza".

Sin embargo, no le fueron fáciles las cosas como tachero ya que en todo ese tiempo en las calles sumó 54 asaltos, nada que ver con los rounds de una pelea, sino robos a cargo de amigos de los ajeno.

"Lo mío con el taxi era tener un trabajo y cuando arranqué con el auto quería ser árbitro de fútbol", aseveró. "Había sido un futbolista frustrado y por aquellos días mi duda era el fútbol o el boxeo, que al final ganó". Y por paliza

La luz roja en el estudio indica que Mingo Rafaeli tiene que volver al aire de Radio Cadena Eco Argentina, donde lo espera otra edición de su clásico programa.

"Para hacer el programa hay que saber porque del otro lado te escucha mucha gente que sabe y no podés quedar en falta" acababa de decir apenas unos instantes antes que el operador permitiera que la pasión de Mingo empezara a bailotear con la guardia alta en las radios hechas rings de los ciudadanos del mundo boxístico.