Sin embargo Di Salvo, que durante diez años integró el equipo del relator Carlos Parnisari, tiene orígenes bastante alejados del periodismo y el fútbol, asociados a su formación en marketing que lo hicieron desarrollar actividades en la Mercedes Benz, donde conoció al quíntuple campeón mundial de automovilismo Juan Manuel Fangio, de quien unos años después terminó siendo su vocero de prensa.
Más tarde ingresó a Canal 9 donde se desempeñó como director de mantenimiento, en una etapa en la que su cercanía con la farándula lo hizo frecuentar a Alberto Olmedo y Juan Carlos Altavista
"Cuando hacía 'Piluso', Olmedo tenía la particularidad de dormir siestas en los cortes, pero tan profundamente -señaló- que había que despertarlo cuando se acababa la tanda. Y Altavista, al que todos asocian con el papel de Minguito, tenía una facilidad de palabras y una manera de hablar impresionantes, que -apuntó- llevaban a valorar más el personaje que componía".
Su tiempo en el 9 culminó con la vuelta al canal del mítico Alejandro Romay, razón por la cual apuró sus estudios en periodismo y el trabajo en los medios, hasta que encontró un lugar en La Prensa donde empezó cubriendo información de bochas.
En ascenso
Los partidos de los campeonatos de ascenso dieron marco a algunos paseos de sábado junto a María del Carmen, la mujer con la que se casó y tuvo dos hijos: Mariano y Matías. Luego vino su etapa en la radio y las anécdotas de los mundiales. Más tarde empezó a escribir libros relacionados con el fútbol y sus ídolos, tarea que despliega habitualmente en el escritorio de su casa.
En ese ámbito de trabajo instalado en su vivienda de la calle Gascón, la misma donde nació su madre, entre decenas de fotos fijadas a la pared que incluyen las de sus nietos Francisco e Isabella, Di Salvo cultiva notas, biografías y anécdotas en una actividad que lo cautiva, como cada una de las perlas mundialistas que descubrió para sacarle brillo y hacerlas atractivas.