Y así fue como empezó a notar que tenía una facilidad notable para construir frases que rimaban. "Cómo será -detalló- que a veces discuto con mamá en casa y lo hago, sin que me lo proponga en rima, lo que enoja mucho a mi hermana".
Aunque perjura bajo al atenta mirada de su mamá Alejandra que no tiene novio, Flor recordó que sus primeros versos "oficiales" tuvieron por destinatario un "amigovio" de la escuela. "Era una relación de amigos, no teníamos una sensación de amor", aclaró por las dudas. Sin embargo, sostuvo que nunca olvidó a aquel chico con el cual empezó a perfilar los versos escritos desde el fondo de su corazón.
Pero si de algo se jacta Florencia es ser una chica tranquila, que piensa mucho las cosas y que suele establecer un muy buen vínculos con los libros.
Amiga de los libros
"Mis mejores profesores son los libros porque me dan muchas cosas. Primero porque me aportan vocabulario -afirmó- y después porque me abren la puerta a nuevas experiencias, distintos sentimientos y otras maneras de ver las cosas".
En cierta medida, su gusto por leer se emparenta con esa necesidad que la asalta para escribir las poesías que comparte con sus íntimos, los que coinciden en que lo hace muy bien.
En lo específico de sus poesías, lo que la lleva a escribir es darle salida "a cada cosa buena que me pasa. Claro que en eso también tienen que ver los libros que leo, que me abren la cabeza y me permiten tener otra perspectiva de las cosas".
El público de Florencia lo componen muchos de sus amigos y profesores quienes la alientan a escribir dado el "profesionalismo" que por decirlo de una manera, ha cobrado en el colegio: ocurre que es una habitual convocada para redactar textos que escribe y luego lee en los actos escolares, validados por su buena prosa.
"Mi mejor amiga me pide que no deje de escribir y ante posibles críticas, me propongo mejorar y no bajar los brazos", precisó.
"Creo que siempre voy a estar ligada a la poesía porque realmente me hace bien", manifestó feliz de disfrutar aquel don que en su caso, no proviene de la ciencia ficción televisiva, sino de una manera profunda de ver, entender y expresar aquello que la motiva.