“Cuando vi que en el lugar había una barra y que me mandaban a una habitación donde había otras 13 chicas paraguayas como yo, me dí cuenta que me habían engañado” relató a HISTORIAS DE VIDA. Por si le quedaba alguna duda acerca de su certeza, le explicaron que allí iba tener que tener sexo con clientes y que no podía salir bajo ningún punto de vista. Quiso explicar que era virgen, por lo que le aclararon que su servicio inicial iba a tener una mayor cotización como la que abonó el primero de los tres clientes que tuvo de ese noche.
A los pocos meses fue sometida a un aborto clandestino. “Al tercer día -contó- me dijeron que empezara a atender de nuevo. Pero después volví a quedar embarazada porque los policías que iban al lugar podían mantener con nosotras relaciones sin protección”.
Sorpresas te da la vida La obsesión de Karina era escapar. Un primer intento fue también abortado por un patrullero policial que la devolvió al prostíbulo que se llamaba “Sorpresas”. Sin embargo, un aliado impensado posibilitó la fuga que terminó meses después en Encarnación, donde su madre, al volverla a ver tres años y ocho meses desde la última vez que lo había hecho, no creyó su historia ni se apiadó de su entonces embarazo a término y la echó de la casa.
Una tía la asistió para el parto pero la relación con ese hijo, que hoy tiene 18 años y se prepara para ingresar a la universidad, nunca fue la ideal. “Había un rechazo y por más que lo cuidé y me preocupé por él, nunca pude decirle que lo amaba.
Creo que no me lo perdonó” señaló con angustia, para referir al chico que de vuelta con su madre en Buenos Aires fue reconocido como hijo por un ex novio de Karina que le dio el apellido.
En lo que fue la bailanta Metrópolis, en Palermo, donde supo extasiarse al ritmo de Gilda, conoció a su actual marido con el que se casó hace una década y con quien tiene dos hijas de 9 y 2 años.
Los tres constituyen su felicidad, que tendría mayor alcance todavía si lograra retomar el vínculo hoy perdido con su hijo, quien vive con su padrastro, aquel viejo novio de la mujer que pudo superar traumas y fantasmas para animarse a narrar aun con un nombre de fantasía el tormento común de miles de víctimas anónimas de la trata.