En aquellos días, con el justicialismo en proceso de recomposición tras la derrota del 83, la propuesta era hacer una obra que aunaba elementos murgueros en una apuesta a reivindicar el arte popular oscurecido por la dictadura.
Para colmo, en 1987, Elsa y Norberto salieron con la mítica murga 'Los mocosos de Liniers' y, entonces, ya nada fue lo mismo.
"Me enamoré de la murga más que del teatro porque representa, a mi modo de ver el ciclo de la vida" confesó esta mujer que estudió de joven tres años Psicología en la UBA. "El año pasado intenté retomarlos, pero me dí cuenta que ya no me era necesario para entender el corazón de algunos', aclaró.
Es que la actual directora de mascotas de Los Insaciables había cambiado y su ritmo vital hacía rato, el que iba en línea con todo lo relacionado a la carnestolenda.
Aunque integró la Agrupación Murgas por la Recuperación del Carnaval, nunca imaginó que cuando empezó a trabajar en 2004 en la Legislatura como asistente del diputado porteño 'Chango' Farías Gómez, iba a dar un paso a la función pública.
Como la vida misma
"Al terminar el mandato del Chango quedé sin trabajo y además me divorcié. Fue cuando me ofrecieron ser coordinadora de Programa Carnavales Porteños", señaló, al referir al cargo que ejerció entre 2008 y el año pasado, cuando renunció.
"Me fui porque todo se politizaba mucho y había muchos intereses, un juego que a mí no me gusta porque el carnaval es otra cosa", sentenció.
"Hace años sentía a la murga como hija, pero ahora de grande me doy cuenta que es una madre", afirmó, mientras su ojos toman un brillo especial y expresan ritmo de bombos y platillos en el parpadeo. Es obvio, hoy es carnaval, y en La Loba vibra el frenesí que se extenderá aun más allá de los cuatro días locos decretados por Momo.