Nido de amor
La fecha elegida fue el 15 de mayo de 1944 y una pieza con una pequeña cocina que alquilaron en el pasaje China, casi esquina Triunvirato, fue el primer nido de amor en que recalaron tras haber respondido a rmativamente a la pregunta formulada por el sacerdote sobre si Nicanor Fernández aceptaba por esposa a Francisca Aredes, y viceversa. “Parece mentira que pasaran tantos
años” apuntó Nicanor para quien “porque somos tan grandes, capaz que este aniversario es uno de los últimos”.
Nicanor ya era obrero textil y en esa actividad llegó a ser uno de los impulsores de la organización del gremio. A principios de los años 50, decidió que para poder ser propietario lo mejor era apuntar hacia el Gran Buenos Aires donde compró en Florencio Varela el lote donde levantó la vivienda donde el 10 de diciembre de 1958 la pareja vio nacer a Sandra, la única hija que tuvieron.
Pero levantar la casa no fue fácil. “Yo ya trabajaba en Algodonera varela donde hacía el turno noche. Salía a las 6 de la mañana y me venía para acá, donde me había levantado una casilla con ladrillos apilados”, rememoró Nicanor. Así, mientras Francisca lo esperaba en Capital, Nicanor todas las mañanas.