Las teclas del piano ejecutado por Lucho Repetto cobran vida en una sucesión de acordes armónicos de tango con fragancia sinfónica reflejo sus primeros pasos en la música, la que empezó a frecuentar con una pasión desbordante cuando tenía apenas 4 años, es decir setenta abriles atrás.
Lucho siente cada una de las notas que impone a sus arreglos, los que le valieron reconocimiento en el mundo tanguero donde con distintos grupos acompañó a Roberto Goyeneche, Virginia Luque, Raúl Verón, Ruth Durante, Guillermo Galvé, María Graña, Francisco Llanos y María Garay, entre otros, quienes experimentaron el enorme talento del músico.