"Ese es mi compromiso con Walter y mi otro 'negrito' (por su hijo menor) que si bien pudo salir adelante por el amor nuestro, de su novia y sus amigos, quedó marcado por el desastre. Gustavo -acotó- estuvo junto al Pato Fontanet sacando chicos del boliche mientras buscaba desesperado a su hermano".
Con Callejeros, como sus hijos
Esa situación, más la pasión de Walter y Gustavo por Callejeros, hicieron que Nélida fuera una ferviente defensora de la banda de Villa Celina. Incluso en la ONG Familias por la Vida, que nuclea a sobrevivientes y familiares de Cromagnon y de la que es parte, debió dejar sentada su posición. "Yo no voy contra Callejeros porque respeto la memoria de Walter y la postura de su hermano sobreviviente, les aclaré. Así me mantuve hasta ahora", puntualizó.
La anécdota la pinta como la luchadora que es detrás de la causa de Cromagnon que la lleva a hacer pegatinas, participar de reuniones, dar entrevistas por radio, apoyar proyectos de leyes, mostrar donde pueda las pancartas que hizo pidiendo justicia por el chico y por sobre todo escribir.
"Es que a Walter lo siento conmigo y tengo la certeza -insiste- que de alguna manera lo que le escribo le llega y eso me anima a seguir en la lucha contra una injusticia, que me mata". Esa energía, entiende Nélida, es el formato hecho sensación con que le llegan las respuestas de Walter que apuntan a darle fuerza a su madre con la que tantas veces comparte lágrimas que en su caso no se pueden ver.