Los Peñaloza retornaron a San Juan en el 47 cuando el gobierno de Juan Perón inició la reconstrucción de la ciudad, en la cual Rodolfo inició su formación como docente que concluyó
en 1952 cuando accedió al título de maestro rural.
“A nes de ese año volví a Monte Grande para trabajar en la docencia pero recién pude empezar a hacerlo en el ciclo lectivo de 1953” dijo, en lo que fue el punto de partida de una carrera que le signi có ser maestro en Monte Grande y Luis Guillón; fundador de las escuelas números 13, del barrio La Unión, y 23, en Carlos Spegazzin;, profesor de enseñanza secundaria en la Escuela Nacional de Comercio y el Colegio Nacional, regente en el Instituto de Formación Docente de Monte Grande, y más tarde, Inspector General de Escuelas bonaerense, cargo del que fue separado tras el golpe de 1976 .
Sarmiento versión sindical Previamente, en 1961, junto con otros docentes, Peñaloza incursionó en el terreno gremial con la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y fue en oportunidad de un congreso al que asistió como delegado gremial docente “que propuse -subrayó- que la Federación llevara el nombre del gran maestro sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento, lo que nalmente fue aceptado”.
Pero Peñaloza también tuvo tiempo para incursionar en política y en 1984 fue congresal provincial del Partido Justicialista. “Es que siempre estuve comprometido con el peronismo, pero nunca lo utilicé para progresar en mi carrera”, ya que “nunca ejercí cargo político alguno”, afirmó.
Tal es así que cuando lo quisieron impulsar como candidato a diputado del PJ, dio otra lección: “pre ero -respondió ante la propuesta- que la oportunidad la tengan otros muchachos”. Y así fue.