Como consecuencia de tratarse de un día feriado, la gente tuvo tiempo para salir a jugar con la nieve. Cuando comenzó a hacerse de noche, las plazas se llenaron de personas que miraban hacia el cielo con los brazos extendidos y registraban la histórica jornada a través de fotografías. No había dudas que se habían asegurado, no sólo a través de las imágenes, una historia para poder contarles a sus nietos.
La primera nevada llegó cerca del mediodía. Pero en la calle la gente tenía sus dudas, 'es como nieve', decían, aunque las dudas persistían porque los copitos tenían apenas forma de pelusa y se deshacían apenas tomaban contacto con el asfalto.
A media tarde, luego de un día de intenso tiritar, el Servicio Meteorológico Nacional confirmó, en su parte para Capital y alrededores, algo inusual para los oídos: 'Nublado con nevadas'. La temperatura era de 2,6º y la sensación térmica era de 1,2º bajo cero. A los pocos minutos ya nevaba en Buenos Aires.
Sin embargo, los historiadores hicieron hincapié en que era la tercera vez que ocurría un fenómeno de tal magnitud en la ciudad de Buenos Aires. La primera tuvo lugar en el año 1912 y la segunda fue en 1918, ocasión en la que incluso hubo un volumen de nieve acumulada mucho mayor que el registrado el 9 de julio de 2007.