Para auxiliar a los heridos "hemos necesitado la ayuda del ejército. Los militares llegaron al lugar y ayudan en las tareas de rescate y seguridad", explicó por su lado Muhamad Usman.
Según este alto responsable,
mujeres y niños figuran entre las víctimas y el balance podría subir, puesto que hay varios heridos "en estado crítico". La deflagración se produjo en un aparcamiento cerca del parque Gulshan-e-Iqbal, próximo al centro de la ciudad, donde la comunidad cristiana celebraba el domingo de Pascua.
"Condeno con firmeza el atentado de Lahore en el que nuestros ciudadanos inocentes, entre ellos mujeres y niños, perdieron la vida", declaró en tweeter el jefe de la oposición Imran Khan.
Un médico, el doctor Ashraf, describió escenas de horror en el hospital Jinnah donde trabaja.
"Hasta ahora hemos recibido más de 40 cuerpos y más de 200 heridos. La mayoría se encuentran en estado crítico. Temo que el balance se agravará", agregó. "Los atendemos en el suelo y en los corredores, y siguen llegando", agregó.