Gorter, durante una conferencia de prensa en el aeropuerto de
Amsterdam-Schiphol, indicó también que aún hay 47 personas cuya nacionalidad está aún por determinar.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) difundió lo que dijo era dos conversaciones telefónicas interceptadas que demuestran que los insurgentes abatieron el aparato.
En la primera, según el SBU, el comandante rebelde Igor Bezler le dice a un oficial de la inteligencia militar rusa que los rebeldes habían derribado un avión, informó la cadena CNN.
En la segunda, desde el lugar del siniestro, uno de los insurgentes informa a su superior que el avión "resultó ser civil", añade que
"hay un mar de cadáveres de mujeres y niños" y que el ataque fue cometido por una unidad de insurgentes ubicada 25 kilómetros más al norte de ese lugar.