Los expertos advierten que las lluvias podrían ocasionar deslizamientos de tierra, una posibilidad que preocupa especialmente a las autoridades de Albay (este de Filipinas), cuna del volcán Mayon, que ya ha provocado importantes riadas de barro y ha dejado incomunicadas a varias localidades. El Mayon ha expulsado toneladas de material volcánico en los últimos meses que, por el efecto del agua caída y el viento, podrían deslizarse sobre las localidades colindantes. PAGASA declaró el nivel de alerta 1, de un máximo de 4, en Manila, una de las ciudades con mayor densidad de población del mundo, donde también se esperan fuertes precipitaciones y un incremento de uno a dos metros del nivel del mar .
En la metrópoli, con unos doce millones de habitantes, las clases están suspendidas, al igual que en otras 30 provincias de todo el país.