Según informó el New York Times, los hackers no habrían penetrado en los servidos que controlan el tráfico de mensajes del Blackberry de Obama. Sin embargo, sí pudieron filtrarse dentro del sistema del Departamento de Estado.
Desde allí, los rusos pudieron haber accedido a los correos electrónicos de las personas dentro de la Casa Blanca y también al de algunas de afuera con quienes mantendría el mandatario norteamericano.
Finalmente, los investigadores confiaron en que no fueron vulneradas las redes clasificadas, ni ninguna información secreta. Esto se debe a que los funcionarios tienen dos computadoras, una para uso oficial –conectada a una red segura- y otra para las conexiones hacia el exterior.
La piratería ocurrió en un momento de renovada tensión con Rusia - su anexión de Crimea, la presencia de fuerzas en Ucrania y las patrullas militares renovadas en Europa- que recuerda a la Guerra Fría.