Además, el agente especial del FBI, Ron Hopper, dijo a la prensa que Mateen había sido objeto de dos investigaciones por parte de esa agencia de seguridad federal entre 2013 y 2014, informó la agencia de noticias EFE.
Según Hopper, el atacante fue investigado en 2013 por comentarios que hizo a favor del EI en las redes sociales, y en 2014 por la presunción de que quería cometer un ataque suicida, una sospecha que el FBI concluyó que se basaba en información "no concluyente".
Pese a la conmoción reinante en Estados Unidos, no es la primera vez que un presunto lobo solitario, como se conocen a los atacantes locales con objetivos políticos pero sin vinculación a ningún grupo o movimiento político, mata en territorio norteamericano inspirado en la lucha islamista del EI.
En diciembre pasado, el EI reivindicó como "seguidores" a la pareja de atacantes que masacró a 14 personas en un festejo de fin de año de una oficina pública en San Bernardino, en el sur de California.