El último parte militar del Ejército israelí informa de cinco civiles y cuatro soldados heridos hoy.
En Gaza las últimas víctimas son dos milicianos, según testigos, que murieron en los bombardeos de esta tarde en distintos puntos de la franja en una de las oleadas ofensivas israelíes, según Ashraf Al-Qedra, portavoz del Ministerio de Sanidad en Gaza.
La acumulación de muertos y heridos comenzó desde primera hora, cuando un hombre falleció en un bombardeo aéreo al este de la localidad de Jan Yunes, y otros tres en un ataque similar al este del campo de refugiados de Al-Mughazi.
Además, otras cuatro personas murieron a primera hora en otro bombardeo de la aviación israelí al este de la ciudad de Rafah, en el sur de la franja y el resto en ataques posteriores.
Efe pudo constatar cómo la sede de las oficinas de Haniye quedó completamente derruida y a primera hora aún se podían apreciar cascotes humeantes y escombros sobre los que la población había colocado cuatro banderas palestinas.
Algunos curiosos se acercaron a la zona, que vigilaban varios hombres de Hamas armados, mientras que el suministro eléctrico alrededor de la sede gubernamental quedó interrumpido y desde primera hora era perceptible el vuelo de los aviones no tripulados de la aviación israelí.
La sede bombardeada era donde las autoridades de Hamas tenían previsto recibir al ministro de Exteriores de Túnez, Rafiq Abdel Salam, que visitó la franja como muestra de solidaridad, siguiendo los pasos, ayer, del primer ministro egipcio, Hisham Qandil. “Lo que se le ha permitido a Israel hacer en Gaza en el pasado ya no se le va a permitir, a causa de los cambios en el mundo árabe’, dijo Abdel Salam