"En muchas de las casas de Satkí, así como en algunos edificios de Cheliábinsk (capital de la región homónima), saltaron los cristales de la ventanas", dijo el vocero.
Esto representa un grave problema para los habitantes de la región ya que, además de los heridos, también deberán procurar las reparaciones necesarias para sobrevivir a una noche en la que se esperan unos 14 grados bajo cero de temperatura,
Agregó que en la escuela 130 de Cheliábinsk "hay heridos, por lo visto, a causa de la rotura de los cristales".
"Por lo visto, cayeron fragmentos del meteorito en distintos lugares", añadió la fuente.
Si bien en un primer momento se había dicho que la fragmentación de la roca se había producido por un ataque del ejército ruso.
"No ha sido una lluvia de meteoritos, sino un meteorito que se desintegró en la capas bajas de la atmósfera", confirmó a la agencia Interfax Elena Smirnij, vocera del Ministerio del Interior ruso para Situaciones de Emergencia.
La vocera ministerial informó también de que la caída del meteorito no influyó en los niveles de radiación, que se mantienen dentro de los parámetros habituales para la región.